Aquí estoy, siempre me has tenido en tus manos, ahora más que nunca, ahora con más fuerza que siempre, retornar el miedo a nuestra matriz, hacerlo parte fundamental y utilizarlo a favor.Y es que en realidad no importan las souciones, lo importante son las metas, es la forma en que sentimos mientras avanzamos por caminos, que en estos momentos, pensamos tortuosos pero que después valoraremos como a nada antes visto, podria amarte ciegamente, pero prefiero contemplarte, extasiar mis sentidos con tu presencia, impregnarme completamente en la escencia inevitablemente adictiva de nuestra relación. Ya no se como explicar cuanto vales, lo que significas, lo hermosamente perfecta que puedes llegar a ser, la forma en que me impresiono cada día al notar la exactitud en que nuestras almas se funden.Y desde aquí miro el cielo sabiendo que tu también lo haces, manteniendo un contacto inter-estelar un amor cósmico e infinito, yo también tengo miedo, pero aquí estoy, estamos los dos parados de la mano, inmutables, mirando hacia un futuro, caminando con tranquilidad para poder alcanzarlo.
Te redescubro cada día, me elevo frente a ti a cada momento, y doy más de mi de lo que esperaba tener, de lo que esperaba ser, porque me haces crecer, valorar el amor, valorar la vida y sus contradicciones, establecer nuevas reglas, nuevos paradigmas, romper los esquemas, querernos como nadie lo hace, provocando envidia a los romances prefabricados de las peliculas, que en su plasticidad no se asemejan a nuestra naturaleza caotica de ternura y pasión explosiva.
Al momento que otro grano de arena logra caer, siento que estallo, pero en vez de eso mi catarsis física se contrapone a mi elevación espiritual, a lo imperiosamente irreal que significa pensarte, y sentirte aquí conmigo.
Somos amantes crónicos cuánticos, nuestras intenciones determinan nuestro destino.
0 comentarios:
Publicar un comentario